12 jul. 2009

Cronica del curso de Aikido...






Bueno aquí les dejo mi crónica del curso de Aikido que hice el otro día:

CRONICA DEL CURSO DE AIKIDO.
Durante los días 27 y 28 de junio, hemos asistido al curso impartido por el maestro Jean-Claude Aebischer (5º Dan del Aikikai), celebrado en Valencia.
Ó Sensei en su obra El Arte de la Paz dice:

“En tu adiestramiento, no te apresures, ya que dominar lo básico y llegar al primer peldaño lleva un mínimo de diez años. Nunca te imagines ser maestro de la perfección que todo lo conoce; debes continuar tu entrenamiento diario junto a tus amigos y discípulos y progresar juntos en el Arte de la Paz”.

“Morihei Ueshiba”
Este curso (como todos los que se organizan) sirven, como dice Ó Sensei en su cita, para que los que practicamos el Aikido podamos adiestrarnos y progresar juntos mediante la practica, perfeccionamiento y aprendizaje, de las enseñanzas de los maestros que imparten sus conocimientos en otros Dojos.
El ambiente vivido fue indescriptible, un ambiente muy bueno y gratificante, lleno de armonía, perfecto para la practica del Aikido y en la que uke y tori conseguían ser uno.

En el curso pudimos perfeccionar pequeños detalles como bajar el centro de equilibrio en cualquier movimiento, o los pequeños giros de la muñeca que ayudan a hacer posibles las múltiples técnicas. Jean-Claude nos embauco con su sabiduría y nos acercó lo máximo posible en el arte del Aikido. En la práctica cuidó cada detalle y nos acompañó, como un discípulo más, nos dio algunos consejos muy útiles de sus años de experiencia para poder hacer algunas técnicas más fáciles y mejores, sobretodo nos animo a seguir practicando diariamente como base de toda mejora personal.
Yo personalmente he disfrutado un montón con el curso y con las enseñanzas del maestro Jean-Claude, de un alto nivel técnico, y me he dado cuenta, como dice Ó Sensei en su cita, que me quedan muchos años de práctica diaria para llegar al primer peldaño del Aikido, pero me anima a seguir practicando el comprobar como mis compañeros y maestros lo van consiguiendo.
María.